"Los banqueros son políticos sin antifaz, por eso no dan nunca la cara."
3 de noviembre de 2011
Los banqueros
Publicado por
Sólo quien ama vuela
Me ha encantado la definición de banqueros que, en su columna de ayer, hace el gran Manuel Alcántara.
Carta a Esperanza Aguirre (la "esperanza" de los ricos)
Publicado por
Zorba, el amigo de Osho
Tu desprecio será mi fuerza
Sé que me desprecias. Siempre lo he sabido. Me lo decían tu mirada y tus falsas promesas. Cuando decías que yo para ti era una prioridad y que mi trabajo te importaba, sabía que me estabas mintiendo. Ahora, ya es público tu desprecio.
Creo que en realidad me tienes miedo. Sabes que soy quien enseñará a leer a Hanna para que pueda estudiar Derecho, quien ayudará a que Luis aprenda un oficio y quien procurará que el padre y la madre de José Ignacio se interesen por sus estudios para que no abandone el instituto
sin acabar la Secundaria. Sabes que soy el ascensor y soy la puerta. Sabes que soy una amenaza para tu poder porque vengo cargado de ideas y de palabras y a ti te da miedo que se piense y que se hable.
También conozco tu estrategia: sé que intentarás enfrentarme con los padres y las madres de mis propios estudiantes. Usarás los lugares comunes para intentar que no me apoyen. Buscarás dividirnos, segmentarnos, fragmentarnos. Pero no lo conseguirás.
Tú quieres construir una sociedad de consumidores obedientes y pagadores devotos mientras que yo procuro una sociedad de ciudadanos libres. Tú buscas dominar a todos sometiéndome a mí; yo busco liberarlos a pesar de ti. Tú crees que estoy solo y, sin embargo, yo sé que somos miles.
Muy pronto saldrás a la calle a pedir mi voto. No te creeré, porque sé que me desprecias, pero sí te doy un consejo: cuando vayas por la calle, mira la cara de la gente. Podrás verme en cada rostro porque dentro de nosotros siempre vive la maestra o el maestro que nos hizo libres.
(El firmante, Fernando Trujillo, es Profesor Titular de Universidad en la Universidad de Granada, Departamento de Didáctica dela Lengua y la Literatura).
Sé que me desprecias. Siempre lo he sabido. Me lo decían tu mirada y tus falsas promesas. Cuando decías que yo para ti era una prioridad y que mi trabajo te importaba, sabía que me estabas mintiendo. Ahora, ya es público tu desprecio.
Creo que en realidad me tienes miedo. Sabes que soy quien enseñará a leer a Hanna para que pueda estudiar Derecho, quien ayudará a que Luis aprenda un oficio y quien procurará que el padre y la madre de José Ignacio se interesen por sus estudios para que no abandone el instituto
sin acabar la Secundaria. Sabes que soy el ascensor y soy la puerta. Sabes que soy una amenaza para tu poder porque vengo cargado de ideas y de palabras y a ti te da miedo que se piense y que se hable.
También conozco tu estrategia: sé que intentarás enfrentarme con los padres y las madres de mis propios estudiantes. Usarás los lugares comunes para intentar que no me apoyen. Buscarás dividirnos, segmentarnos, fragmentarnos. Pero no lo conseguirás.
Tú quieres construir una sociedad de consumidores obedientes y pagadores devotos mientras que yo procuro una sociedad de ciudadanos libres. Tú buscas dominar a todos sometiéndome a mí; yo busco liberarlos a pesar de ti. Tú crees que estoy solo y, sin embargo, yo sé que somos miles.
Muy pronto saldrás a la calle a pedir mi voto. No te creeré, porque sé que me desprecias, pero sí te doy un consejo: cuando vayas por la calle, mira la cara de la gente. Podrás verme en cada rostro porque dentro de nosotros siempre vive la maestra o el maestro que nos hizo libres.
(El firmante, Fernando Trujillo, es Profesor Titular de Universidad en la Universidad de Granada, Departamento de Didáctica dela Lengua y la Literatura).
2 de noviembre de 2011
Lo llaman democracia y no lo es
Publicado por
Sólo quien ama vuela
La que se está liando con el referéndum griego.
Dicen los demócratas europeos que no pueden oponerse a que haya un referédum, ¡cómo van a estar en contra de una consulta ciudadana! Pero lo están.
Me recuerdan a un amigo, votante del PP, que hablando de la guerra de Irak me dijo "¡cómo voy a estar yo a favor de la guerra! Pero...". Y detrás del pero venían muchas razones a favor de la guerra.
Los mercados, que no tienen por qué disfrazarse de demócratas, sí han mostrado su repulsa a la consulta griega. Como ellos mejor saben, hundiendo las bolsas y metiendo el miedo en el cuerpo a los ciudadanos de a pie, sean griegos o no.
Su nerviosismo, el de los mercados, me recuerda al de un director de una oficina bancaria, una vez que me dio por leerme el contrato de un préstamo antes de firmarlo. Por supuesto, después de leerlo no lo firmé...
Parece que los griegos quieren leerse el contrato.
Dicen los demócratas europeos que no pueden oponerse a que haya un referédum, ¡cómo van a estar en contra de una consulta ciudadana! Pero lo están.
Me recuerdan a un amigo, votante del PP, que hablando de la guerra de Irak me dijo "¡cómo voy a estar yo a favor de la guerra! Pero...". Y detrás del pero venían muchas razones a favor de la guerra.
Los mercados, que no tienen por qué disfrazarse de demócratas, sí han mostrado su repulsa a la consulta griega. Como ellos mejor saben, hundiendo las bolsas y metiendo el miedo en el cuerpo a los ciudadanos de a pie, sean griegos o no.
Su nerviosismo, el de los mercados, me recuerda al de un director de una oficina bancaria, una vez que me dio por leerme el contrato de un préstamo antes de firmarlo. Por supuesto, después de leerlo no lo firmé...
Parece que los griegos quieren leerse el contrato.
1 de noviembre de 2011
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