20 de octubre de 2014

Saben que sabemos que el rey está desnudo

ARCHI_38572Y no les importa, es más, se regocijan paseando al rey en pelotas a la vista de todos.
Lo sabemos y lo saben. Los timados por las preferentes, aquellos que han perdido los ahorros de toda su vida, al parecer, según dicen, conocían al detalle los riesgos de este producto financiero complejo. Sin embargo, los consejeros de Caja Madrid, la élite que tiene conocimientos de economía sobrados como para que confiemos en ellos la gestión de la caja, al parecer, según las mismas fuentes, no conocían al detalle que unas tarjetas "para gastos de representación" con las que pueden comprar lo que quieran, sin control, son sospechosillas. Dice un amigo que habría que haber puesto a estos sabios jubilados a dirigir CajaMadrid en lugar de a estos autoreconocidos ignorantes de élite.
Lo sabemos y lo saben. Siguiendo con las tarjetas "opacas", la fiscalía no tiene claro que sea delito el poseer y usar estas tarjetas para gastos que no son de representación. A pesar de que son los consejeros de la entidad, la fiscalía no les termina de encontrar responsables. Sin embargo, en 2007 una madre de dos hijos, sin dinero para nada, se encontró una tarjeta y decidió usarla para comprar comida y pañales por 195€. La pillaron, la juzgaron, devolvió el dinero, la dueña de la tarjeta le perdonó... pero cuatro años más tarde, cuando ya era madre de tres hijos, la justicia sí la encontró responsable del uso de una tarjeta que, a ella también, la providencia le había regalado. Fue condenada a dos años de cárcel, que eludió gracias al clamor de la sociedad. La misma sociedad que ahora clama contra Blesa, Rato y sus compinches.
Lo sabemos y lo saben. Esta semana hemos conocido las peticiones de pena por la Fiscalía para 14 de los detenidos en la manifestación que dio origen al 15M. En total piden 74 años de cárcel para ellos, 10 se enfrentan a peticiones de más de 6 años por desórdenes públicos, daños, resistencia, faltas, lesiones y atentado a agente de la autoridad. La nueva ley de seguridad ciudadana lo tipifica como perturbación de la seguridad ciudadana en actos públicos, espectáculos deportivos o culturales, solemnidades y oficios religiosos u otras reuniones numerosas. También esta semana hemos conocido las peticiones de pena por el Fiscal de Madrid para los 15 acusados por la terrible y tristísima tragedia del Madrid Arena. En total se piden 46 años de cárcel, siendo el máximo para el organizador del evento: 4 años. No sé si estos dos hechos son comparables, pero el horroroso resultado de cinco jóvenes fallecidas evidencia que en el Madrid Arena la perturbación de la seguridad ciudadana fue mucho más grave... No lo entiende así el Ministerio Fiscal.
Estos son asuntos relacionados con la justicia, pero encontramos evidencias similares (y más dolorosas) si hablamos de derechos sociales, de economía, de igualdad de oportunidades, de pobreza, de infancia, de inmigración, del trabajo... si hablamos de Justicia, con mayúsculas.
El rey está desnudo y no lo esconden, lo exhiben con una desvergüenza pasmosa, como ha hecho estos días Arturo Fernández, beneficiario de una tarjeta opaca y presidente de los empresarios madrileños, al presentarse como víctima al igual que los preferentistas. ¿Se puede tener más descaro?
Parece parte de la estrategia de intimidación. Como si supieran que al evidenciar con tanta crudeza las injusticias de las mal llamadas democracias capitalistas (por lo contradictorio de ambos términos), modeladas para servir a los intereses del poder económico, al que ya no le interesa siquiera simular un estado del bienestar para los ciudadanos... Me voy por las ramas, decía que como si supieran que de esta manera, exhibiendo al rey desnudo, produjeran por igual desánimo y miedo en sus siervos.
¿Y qué esperan? ¿Que la gente aguante estoicamente el duro malvivir en precario que le están diseñando poco a poco, como una gota malaya china? ¿Creen que aguantaremos esto indefinidamente? Y lo malo es que gritar "¡el rey está desnudo!" no servirá de nada... pues saben que lo sabemos. Pero algo habrá que hacer...

22 de agosto de 2014

Gaza

Para justificarse, el terrorismo de Estado fabrica terroristas: siembra odio y cosecha coartadas. Todo indica que esta carnicería de Gaza, que según sus autores quiere acabar con los terroristas, logrará multiplicarlos. Desde 1948, los palestinos viven condenados a humillación perpetua. No pueden ni respirar sin permiso. Han perdido su patria, sus tierras, su agua, su libertad, su todo. Ni siquiera tienen derecho a elegir sus gobernantes. Cuando votan a quien no deben votar, son castigados. Gaza está siendo castigada. Se convirtió en una ratonera sin salida, desde que Hamas ganó limpiamente las elecciones en el año 2006. Algo parecido había ocurrido en 1932, cuando el Partido Comunista triunfó en las elecciones de El Salvador. Bañados en sangre, los salvadoreños expiaron su mala conducta y desde entonces vivieron sometidos a dictaduras militares. La democracia es un lujo que no todos merecen.

Son hijos de la impotencia los cohetes caseros que los militantes de Hamas, acorralados en Gaza, disparan con chambona puntería sobre las tierras que habían sido palestinas y que la ocupación israelí usurpó. Y la desesperación, a la orilla de la locura suicida, es la madre de las bravatas que niegan el derecho a la existencia de Israel, gritos sin ninguna eficacia, mientras la muy eficaz guerra de exterminio está negando, desde hace años, el derecho a la existencia de Palestina. Ya poca Palestina queda. Paso a paso, Israel la está borrando del mapa. Los colonos invaden, y tras ellos los soldados van corrigiendo la frontera. Las balas sacralizan el despojo, en legítima defensa. No hay guerra agresiva que no diga ser guerra defensiva. Hitler invadió Polonia para evitar que Polonia invadiera Alemania. Bush invadió Irak para evitar que Irak invadiera el mundo. En cada una de sus guerras defensivas, Israel se ha tragado otro pedazo de Palestina, y los almuerzos siguen. La devoración se justifica por los títulos de propiedad que la Biblia otorgó, por los dos mil años de persecución que el pueblo judío sufrió, y por el pánico que generan los palestinos al acecho. Israel es el país que jamás cumple las recomendaciones ni las resoluciones de las Naciones Unidas, el que nunca acata las sentencias de los tribunales internacionales, el que se burla de las leyes internacionales, y es también el único país que ha legalizado la tortura de prisioneros. ¿Quién le regaló el derecho de negar todos los derechos? ¿De dónde viene la impunidad con que Israel está ejecutando la matanza de Gaza? El gobierno español no hubiera podido bombardear impunemente al País Vasco para acabar con ETA, ni el gobierno británico hubiera podido arrasar Irlanda para liquidar a IRA. ¿Acaso la tragedia del Holocausto implica una póliza de eterna impunidad? ¿O esa luz verde proviene de la potencia mandamás que tiene en Israel al más incondicional de sus vasallos? El ejército israelí, el más moderno y sofisticado del mundo, sabe a quién mata. No mata por error. Mata por horror. Las víctimas civiles se llaman daños colaterales, según el diccionario de otras guerras imperiales. En Gaza, de cada diez daños colaterales, tres son niños. Y suman miles los mutilados, víctimas de la tecnología del descuartizamiento humano, que la industria militar está ensayando exitosamente en esta operación de limpieza étnica. Y como siempre, siempre lo mismo: en Gaza, cien a uno. Por cada cien palestinos muertos, un israelí. Gente peligrosa, advierte el otro bombardeo, a cargo de los medios masivos de manipulación, que nos invitan a creer que una vida israelí vale tanto como cien vidas palestinas. Y esos medios también nos invitan a creer que son humanitarias las doscientas bombas atómicas de Israel, y que una potencia nuclear llamada Irán fue la que aniquiló Hiroshima y Nagasaki. La llamada comunidad internacional, ¿existe?

¿Es algo más que un club de mercaderes, banqueros y guerreros? ¿Es algo más que el nombre artístico que los Estados Unidos se ponen cuando hacen teatro? Ante la tragedia de Gaza, la hipocresía mundial se luce una vez más. Como siempre, la indiferencia, los discursos vacíos, las declaraciones huecas, las declamaciones altisonantes, las posturas ambiguas, rinden tributo a la sagrada impunidad. Ante la tragedia de Gaza, los países árabes se lavan las manos. Como siempre. Y como siempre, los países europeos se frotan las manos. La vieja Europa, tan capaz de belleza y de perversidad, derrama alguna que otra lágrima mientras secretamente celebra esta jugada maestra. Porque la cacería de judíos fue siempre una costumbre europea, pero desde hace medio siglo esa deuda histórica está siendo cobrada a los palestinos, que también son semitas y que nunca fueron, ni son, antisemitas. Ellos están pagando, en sangre contante y sonante, una cuenta ajena.

(Eduardo Galeano)

4 de julio de 2014

Loado sea el fantasma populista

Llevamos unos años dentro de la crisis. Todos podemos hablar de ella. Hay clamor unánime en afirmar unas cuantas cosas fundamentales:

Primera: Hemos vivido un tiempo inusual de democracia que nos ha permitido convivir en plural diversidad y mejorar muchos aspectos de nuestra vida individual, familiar, cultural y sociopolítica. Alumbramos entonces un vivir en democracia, que refrendaba como base la igualdad, la justicia, la solidaridad y la libertad. Y lo que desde ahí caminamos marcó un buen trecho de tolerancia, cooperación y progreso.

Segunda: La democracia en su buen caminar puso a prueba la valía ética de los ciudadanos. En nuestro desarrollo operaba secreto el cáncer del egoísmo que enaltecía la hegemonía del poder y del dinero, de la competencia agresiva, del lucro y beneficio ilimitados, del favoritismo, del menosprecio de los más pobres, enterrando fríamente la joya de la igualdad; el interés individual endiosado se sobrepuso al interés público y comunitario.

Tercera: A la chita callando, desarrollamos  prácticas en el trato de unos con los otros que nos deshumanizaban. Y comparecieron abusos, corrupciones, sobornos, impunidades contra los que nada o muy poco demostraban hacer los representantes de nuestra democracia.

Cuarta: La insolidaridad y complicidad de gente de poder frente a la situación de privaciones y sufrimientos que retrotraían a muchos a épocas anteriores, hicieron saltar los muelles de las conciencias y detectar el escándalo de quienes, ejerciendo responsabilidades públicas, vivían lujosamente, sin importarles las necesidades y sufrimiento de muchos ciudadanos. ¿A quién puede extrañar lo que luego hemos vivido día a día?

Surgía el movimiento de los indignados, que se extendía como fuego devorador y en él se abrían dos corrientes mutuamente alimentadas: la ira, que demandaba explicación a tanto fraude y la racionalidad, que se preguntaba por las causas y requería propuestas alternativas.

Nada era casual ni efecto del fatalismo. Ni nadie de los indignados pretendía reducir la historia de nuestra democracia a cero, ni encaramarse a plataformas de obvio infantilismo o de carácter violento y dictatorial.

A los “populistas” se les acusa de no tener teorías o presupuestos que aclaren la realidad. Pero, ellos ejercen un análisis directo de la realidad, que se extrae de situaciones concretas de engaño, injusticia y robo, vividas a diario, que les llevan a establecer relación entre los hechos y las causas que los producen y a señalar propuestas alternativas. Los ciudadanos llevan meses y meses haciendo esto.

Su ejercicio es simple y pertenece a todo ser humano. El tratar de hacer el bien y evitar el mal, el respetar a los demás como yo quiero que me respeten, el ser justo y veraz, el repudiar toda discriminación, el sentir como propia la humillación, el engaño, o el menosprecio hecho a los demás, el sentir que me hierve la sangre cuando se ofende, explota, esclaviza o manipula al prójimo, todo eso tiene una bella teoría que lo sustenta y que es la propia naturaleza, que constitutivamente nos lleva a obrar así.

Vemos y sentimos
  • Lo que es humano e inhumano.
  • Lo que es justo e injusto.
  • Lo que nos enaltece y lo que nos envilece y, a la vez, promulgamos normas que corrigen los errores y rechazan la corrupción, la mentira, la soberbia, la hipocresía, la insolidaridad.
Lo nuestro, es decir, lo humano:
  • No es el acumular sino el compartir.
  • No el lucro sino la cooperación.
  • No la indiferencia sino la ternura.
  • No la avaricia sino la generosidad.
  • No la felicidad a solas sino en compañía.
  • No la elevación de clase por el tener sino la igualdad por el ser.
Eso se puede hacer sin conocer a Marx, sin la influencia de eminentes maestros, sin títulos universitarios de Harvard, simplemente con seguir las pautas íntimas de nuestro ser y que todos hemos aprendido en la familia, en la escuela y en la cultura más tradicional de nuestros pueblos y ciudades.
Y, desde esa ética común y natural, todos entendemos la indignación, la protesta, la movilización y las alternativas del 15-M y  otras plataformas, que ahora desembocan en política con el propósito de articular nuevas formas de participación y representación democráticas. No están contra el sistema democrático sino contra la perversa utilización que de él han hecho falsos demócratas.

Nos atenemos a lo evidente

Para los ciudadanos la Gran Carta que regula la convivencia es la Constitución. La Constitución española es democrática, se apoya en principios democráticos y cuando alguien incumple esos principios, deja de ser demócrata y entonces hay que aplicarle las correcciones y sanciones correspondientes.

Pues bien. Miles y miles de ciudadanos, de esos que nutren los nuevos partidos, se han hartado de denunciar fallos y transgresiones que contradicen nuestro sistema democrático, de aportar reformas concretas, y los depositarios de nuestra democracia han seguido sordos y ciegos, sin adoptar medidas político-democráticas que acabasen con conductas intolerables.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos, por nosotros suscrita, dice: “Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración” (Art. 2). “Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar y, en especial, la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios” (Art. 25).

La Constitución Española proclama: “Todos los españoles son iguales ante la ley” (Cap. II, Art. 14). “Los poderes públicos promoverán las condiciones para que la libertad y la igualdad sean reales y efectivos” (Til. Preliminar, Art. 9). Los poderes públicos “promoverán aquellas condiciones que garanticen el derecho al trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia” (Cap. 2, Art. 35). “Regularán la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación y hacer efectivo el derecho de todos los españoles a disfrutar de una vivienda digna y adecuada” (Cap. Ii, Art. 47).

Los ciudadanos entienden que es deber prioritario de todo Gobierno satisfacer estas necesidades y asegurar estos derechos y rechazan una política económica, impuesta desde la Troika y otras instancias internacionales, que desatiende el valor de la igualdad y avanza a base de triturar a los que, por carecer de circunstancias positivas en su vida, aparecen como más indefensos y vulnerables. Son estas normas las que inspiran la política de los nuevos partidos –ese fantasma populista que ahora recorre el alma y calles de nuestras ciudades- y a los que se les acusa de proceder irracionalmente, sin apenas formación, sin experiencia, sin preparación ni habilidad para hacer política.

Se comienza a hacer política con la denuncia de fallos básicos que hay que reformar: abusos y corrupciones intolerables, discriminaciones permanentes ante la ley,  crueldad de los desahucios, consentida evasión de capitales a los paraísos fiscales, etc. Y la denuncia se completa con propuestas alternativas que democráticamente hay que determinar.

Sin embargo, los grandes partidos no han movido ficha ni puesto remedio a nada o casi nada de cuanto salía de las entrañas y voz del pueblo, aceptando sumisos las directrices economicistas de la dictatorial Troika y otras instancias internacionales.

Resulta, por tanto, que apuntar a la eliminación concreta de abusos y transgresiones y ejercer de verdad una política democrática –cuya soberanía está en el pueblo- es defender la Constitución y resulta ser populista: “Lo concreto es populista. Si dices, verbigratia, que convendría auditar la deuda, eres populista. Si dices que los paraísos fiscales deberían prohibirse, eres un populista. Si recuerdas que a las grandes fortunas se las provee de herramientas para burlar a Hacienda, eres populista” dijo Juan José Millás.

A nuestros jóvenes políticos, bien formados en la Universidad y preparados con Licenciaturas y Doctorados, con títulos y prácticas, reclamados desde otros países para impartir saber científico, tecnológico, ético y educación superior, se les etiqueta de infantiles, de seguir arbitrariedades o veleidades populistas como las del militarote Chávez o el tornero sin letras Lula.

Los anti populistas también denuncian y piden reformas, pero  se queda en el Olimpo de lo abstracto, sin exigir responsabilidades a quienes han delinquido y pervertido  nuestro quehacer democrático.

¿Entonces? Tres cosas:
  1. Estamos en tiempos nuevos. Nuevos por una mayor información y conocimiento, que atraviesan hoy la vida entera como nunca antes ocurrió. Desde la infancia, las antenas socioculturales impregnan nuestro contorno y rellenan nuestras almenas sensitivomentales. ¿Hay controles que impidan percibir las ondas de cualquier acontecimiento, noticia o debate? El individuo, antes aislado y protegido, queda ahora abierto e indefenso, solicitado por la polivalente red informativa.
  2. La democracia es cosa del pueblo, de una mayor participación y representación. La novedad está en que el gobernar deja de ser propio de una élite, y pasa a ser cosa de todos, con mayor participación y representación. Ambas cosas, porque una democracia participativa  sin representación no funciona, y una democracia representativa sin participación tampoco. Los populistas es esto lo que están ensayando y tratan de lograr. ¿Cómo? Es la tarea, convertida en desafío, para ellos y para todos. Tarea que no continuaron ni la quisieron o supieron hacer los clásicos de la democracia. Y es lo que, con nueva conciencia y entusiasmo, buscan crear los populistas para bien de todos.
  3. Bajo la prioridad de una ética universal, sustentada en el principio de la igualdad. Es lo más original y revolucionario. Original, porque está en el origen de nuestra vida y jamás debió olvidarse. Y revolucionario porque la conciencia humana ha logrado globalizar la dignidad humana: todo ser humano es sujeto de unos mismos derechos. Y desde esa dignidad constitutiva, cae toda suerte de patriarcalismo, imperialismo y clasismos que pretendan marcar niveles de rango y discriminación ética.
Es la igualdad la que acaba con el orden viejo de naciones del Primer Mundo y del Tercer Mundo, la que acaba con la hegemonía económico-política de grupos reducidos –los más fuertes- sobre los más débiles, la que acaba con procedimientos y prácticas discriminatorias del pasado, la que acaba con toda política de privilegio, pudiendo entonces decir con verdad que “Todos los españoles son  iguales ante la ley”.

El cambio y la reforma de la sociedad, que se llama democrática, la superación de sus crisis, no irán a adelante si su convivencia no se cimenta sobre este principio fundamental, asumiendo las consecuencias que de él derivan.
Sospecho si los tiros contra el fantasma populista no nacen de este miedo contra la igualdad. Sólo que, en este caso, la igualdad no es un ente inexistente, sino un propio de todo ser humano, absolutamente real.

¡Loado, pues, el fantasma populista.

(Benjamín Forcano. Sacerdote y teólogo)

3 de julio de 2014

La marca España: Aeropuerto de Ciudad Real

                                 
Estas cosas sólo se publican en los diarios extranjeros. Aquí parece que no pasará nada…
Ayer “Le monde” dedicaba la totalidad de la página 3 a un reportaje demoledor, sobre el aeropuerto de Ciudad Real. Se trata de un equipamiento de última generación con una de las pistas más largas de Europa ( 4 kilómetros ) capaz de permitir el aterrizaje de un Airbus A380, el avión comercial más grande del mundo.

Las instalaciones están dimensionadas para acoger un volumen de dos millones y medio de pasajeros al año. Para gestionarlo hay 91 trabajadores directos más unos 200 de diversas empresas concesionarias.
Hoy un silencio sepulcral reina en la inmensa nave de salidas -escribe el reportero del diario parisiense- El caso es que el aeropuerto de Ciudad Real nada más que tiene tres vuelos semanales, que gestiona Ryanair gracias a una subvención pública.

La cafetería prácticamente solo sirve para servir el almuerzo a los   mismos trabajadores que lunes, miércoles, jueves y sábados son las únicas personas que dan vueltas por los pasillos en todo el día.


 

Una obra de esta magnitud ha necesitado invertir de entrada 500 millones de euros. Buena parte de ellos los va a poner Caja Castilla La Mancha, que ha sido intervenida por el Banco de España que la ha avalado con 9.000 millones de euros de dinero público.

Ahora la Junta de Castilla-La Mancha ha inyectado al aeropuerto 140 millones más, que irán a compensar las pérdidas enormes y constantes. Ciudad Real tiene 75.000 habitantes,  cifra que ni siquiera le permite tener la consideración de ciudad, por lo que es considerada pueblo con su dignidad, por supuesto, pero con volumen ciudadano insuficiente a todas luces para tener un aeropuerto de esta envergadura, ni tiene ciudades cerca de ella que justifiquen la necesidad de un Aeropuerto, ni de esa talla, ni de ninguna otra. Dispone de estación de TGV y aeropuerto internacional.  EUROPA YA NO QUIERE PAGAR MÁS.
¿Quién TUVO INTERESES EN ESTE PROYECTO QUE NO BENEFICIA A NADIE?. 
La contestación es clara: el beneficio estuvo en su construcciónaverigüemos quiénes la promocionaron y conoceremos quiénes se beneficiaron de ella y tendremos las razones de su SINRAZÓN.
 (entre ellos el Presidente de Castilla-La Mancha: Barreda y sus secuaces, así como el Constructor Díaz de Mera, íntimo amigo de Barreda y presidente equipo de Balonmano campeón de Europa Renovalia-Ciudad Real, pero ¡cómo un equipo de balonmano de una ciudad tan pequeña va a ser durante tantos años campeón de Europa y España si no es con dinero público!…) 
Lo único claro en todo esto es que el español sigue pasando calamidades, mientras los políticos se lucran en sus cargos.

Pasa este correo, al menos por una vez el reenvío servirá para que el pueblo conozca las barbaridades que sus políticos hacen con el dinero del contribuyente.
                                           SINVERGUENZAS

30 de junio de 2014

Derroche de campeonato en la CEJA



Tras el polémico gasto de siete millones y medio de euros en tabletas digitales para el alumnado de Primaria, con el escenario de bajas sin cubrir desde Semana Santa y los cuatro mil quinientos interinos despedidos, la Consejería de Educación hace público ahora que ha contratado patrocinio de eventos y publicidad institucional en diarios deportivos por valor de casi setecientos mil euros. La concesionaria más beneficiada de esta partida ha sido vinculada a Urdangarín y la Gürtel.

La Consejería de Educación, Cultura y Deporte ha anunciado recientemente la relación de contratos de publicidad institucional suscritos durante el primer cuatrimestre del año[1]. Un total de 692.933,88 euros, dispendio repartido entre el diario As (130.000 euros), El Mundo (idéntica cantidad), la cadena SER (55.000), la COPE (45.000), la web El Desmarque (85.000) y el patrocinio del Andalucía Bike Race 2014, evento encargado, por cuarto año consecutivo[2], a Octagon Esedos S.L. Se da la circunstancia de que esta última empresa de mercadotecnia, la más beneficiada por esta partida de la Consejería (con 247.933,88 euros), es una filial de la multinacional estadounidense Interpublic Group[3] que tuvo en su día como director de Planificación y Desarrollo a Iñaki Urdangarín[4] hasta el 1 de enero de 2003[5]. El nombre de Octagon (participada en una cuarta parte por Motorpress Ibérica SA, también vinculada al yerno del Rey, quien fue vocal en su Consejo de Administración[6]) saltó a la palestra mediática durante las investigaciones del caso Nóos, al conocerse que el Gobierno de Baleares adjudicó a la entidad un contrato secreto de patrocinio deportivo de más de 1,2 millones de euros[7]. También se han investigado los pagos de Octagon a empresas de Álvaro Pérez (El Bigotes, protagonista de la trama Gürtel) por presuntos trabajos no realizados, como concesionaria de la Comunidad Valenciana para la organización de un torneo de tenis[8].

El anuncio de la Consejería llega en un momento en que su política de gastos se está viendo fuertemente cuestionada por el cuerpo docente, el colectivo de interinos y amplios sectores de la comunidad educativa. El último capítulo de prodigalidad por parte de la Consejería ha consistido en destinar 7 millones y medio de euros en tabletas digitales para el alumnado de Primaria, medida de efecto que recuerda al extinto programa Escuela 2.0, con el que se repartieron 400.000 ordenadores portátiles y cuya hipotética repercusión real jamás fue comprobada o divulgada por la Administración educativa[9]

Mientras se dilapidan 700.000 euros en anuncios y patrocinio mediático, la Delegación de Educación en Sevilla alega que las numerosas bajas registradas desde Semana Santa están quedando sin cubrir porque “no hay dinero”, al tiempo que el propio Jefe de Recursos Humanos de la Delgación de Sevilla se niega a facilitar a los Delegados Sindicales los datos de las sustituciones no cubiertas en nuestra provincia. Una de las claves que contribuye a esta situación es la existencia de cupos de horas de sustituciones que se adjudican a principio de curso a las distintas delegaciones provinciales; unos cupos que, a su vez, se imponen a los distintos centros educativos. El sindicato USTEA ha solicitado en varias ocasiones la eliminación de estas restricciones injustificables (dado que las bajas por enfermedad, como es lógico, no pueden ser previstas).

La respuesta habitual de la Consejería es que las jornadas para sustitución asignadas a cada centro se pueden ampliar siempre que cada colegio o instituto explique por qué las ha agotado. Sin embargo, es bien conocida la realidad tanto de las presiones evidentes sobre cada centro a no rebasarlas como de las excusas de la Delegación cuando ésta supera su propio cupo. De hecho, muchos equipos directivos esperan a la hora de pedir las sustituciones por temor a excederse del límite. En todo caso, el principal perjudicado es el alumnado. Según las estimaciones de USTEA, con este nuevo recorte encubierto han dejado de incorporarse en la provincia 34 docentes desde el 4 de abril, fecha en la que se dejaron de cubrir las sustituciones. Ello supone aproximadamente 5.000 alumnas/os víctimas de esta medida, cifra que alcanzaría las 25.000 en toda Andalucía.

A la falta de transparencia en la cobertura de bajas se une el despido de 4.502 interinas/os. Un kafkiano escenario de docentes sin alumnado y alumnado sin docentes que persiste en las aulas de Secundaria andaluzas.

Por todo ello, el colectivo docente denuncia el derroche de la Consejería de Educación en efectismo mediático al tiempo que la propia Administración autonómica incumple su propia normativa, en la que establece un máximo de nueve días sin docente. Así, el profesorado hace un llamamiento a las Direcciones de los centros públicos de Andalucía para que soliciten la sustitución pertinente desde el mismo momento en que se produzca la contingencia, de forma que a partir del décimo día cada profesor/a se encuentre en su destino, independientemente de la duración de dicha baja. 





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