30 de enero de 2010

Radiografía

Detrás del bien urdido parapeto
de músculos, tejidos y alegría;
tras la provisional cristalería
de las venas, reside, hondo, el secreto.

¡Qué vocación de muerto en mi esqueleto!
En el cliché de la radiografía
he visto al que seré –quién sabe el día–
el día en el que Dios me ponga el veto.

Me vive en la extensión roja y espesa
un vertical difunto ensimismado,
un huésped mineral de la ternura.

No es que me importe, pero qué sorpresa
que me flote en la sangre un ahogado,
que esté de pie y que tenga mi estatura.

Manuel Alcántara

29 de enero de 2010

La cadena perpetua

Aprovechando las últimas tristes noticias del Rafita (el asesino y violador de Sandra Palo), el PP, por medio de algunos de sus pesos pesados (Rajoy, Aguirre, Arenas…) ha abierto el debate (inexistente en España, por lo demas) de la cadena perpetua.

Naturalmente, evidencian algo que ya sabíamos: que, como buenos representantes del pensamiento dogmático reaccionario, no creen en el ser humano ni en la capacidad de regeneración de la persona. Tampoco creen en la finalidad social y personalista del Derecho Penal, sino mas bien en la ley del Talión (“ojo por ojo, diente por diente”). Al igual que Hobbes, creen que el hombre es un lobo para el hombre (“lupus homo homini est”) y que sólo un Estado Absoluto (o Leviatán) puede mantener el orden social. De ahí que la derecha se haya llevado siempre tan bien, en España, con la dictadura (la franquista, quiero decir, toda vez que no paran de atacar otras como la cubana).

Si de algo podíamos estar orgullosos en nuestro país es que, a diferencia de otros muchos, nuestro escaso avance en moral social nos había llevado a no tener siquiera que hablar de situaciones jurídicas tan lamentables como la pena de muerte o la cadena perpetua. En eso estamos más adelantados que, por ejemplo, EEUU y algunos países europeos mas desarrollados económicamente que nosotros: en que creemos que el código penal debe tener como finalidad la regeneración humana y la reinserción social, en lugar de la venganza. Sin embargo, la derecha, que tanto critica al marxismo porque, según ellos, "iguala por abajo", nos quiere ahora "igualar pr abajo", en el aspecto moral, con esos otros países más atrasados ética y jurídicamente. En fin, otra diferencia más entre la derecha y la izquierda en este país.

Y es que, hasta desde el punto de vista estrictamente económico, el de la utilidad práctica, e incluso desde el egoísmo mas primario, la cadena perpetua es mas ineficaz que la reinserción: en ella, el preso nos cuesta el dinero, mientras que reinsertado es un contribuyente más. (Esgrimo este argumento, no porque sea de peso para mí, sino porque me estoy dirigiendo a la derecha, a la que tanto molesta el gasto público).

Lástima que, esta vez, el comunicado que el Vaticano ha hecho a los europarlamentarios del PP (para teledirigir su voto) no haya ido por la línea de convencerles de que el Evangelio habla de perdón y de reconstrucción de la persona (mientras condena la venganza), sino en la otra, la de siempre: que voten en contra de cualquier ley “que atente contra los principios morales de la Iglesia Católica, especialmente, los referidos a la sexualidad y a la familia”.

Ahí es nada. Por lo visto, la cadena perpetua no atenta contra la moral católica. Ni la pena de muerte, a juzgar por lo afirmado en el ultimo catecismo de la Iglesia, donde se la admite “como ultimo recurso”.

Jerarquía eclesial y PP: ¿mismo perro con distintos collares?

Muy fuerte.

Famosos y mendigos

Madrid, 26 de enero de 2010.- Las entidades que trabajamos con las personas sin hogar en la defensa de su dignidad y derechos queremos hacer público nuestro profundo malestar ante la iniciativa anunciada por la cadena Antena 3 Televisión de iniciar la emisión en breve del programa “Famosos y mendigos”.

Nos parece lamentable que se utilice la dramática realidad de las personas sin techo para producir un “docu-reality” con la colaboración de un reparto de personajes públicos que “acceden” a convertirse por unos días en “personas sin hogar” sin otra finalidad que ofrecer a la audiencia un producto orientado exclusivamente, una vez más, a convertir en espectáculo la realidad de la exclusión social.

Rechazamos de manera rotunda una iniciativa mediática de esta naturaleza, que para su realización está intentando comprometer de manera subrepticia a los centros y servicios para las personas sin hogar de nuestras entidades, falseando los objetivos expuestos por los responsables de la productora Zeppelin, responsable de la realización del espacio.

Los responsables del espacio dicen que pretenden “enseñar la dureza del día a día en las calles”, así como “mostrar el grado de invisibilidad al que llegan los sin techo”, “dar voz al colectivo para conocer sus necesidades, motivaciones, aspiraciones, “dar un enfoque positivo al programa: queremos ser capaces de huir de los estereotipos que vinculan la vida en la calle al alcohol o las drogas” y “enseñar al público que existen organismos que hacen este trabajo a diario y tratan de hacer la vida un poco menos difícil a personas que viven situaciones muy complicadas”. Sin embargo, entendemos que todos estos legítimos objetivos quedan desautorizados con el formato de un programa como el que utiliza "Famosos y mendigos".

Esta iniciativa se aprovecha de la dimensión pública de sus colaboradores para ofrecer un espectáculo mediático sobre una realidad social traumática que afecta a muchas personas con experiencias personales muy dolorosas y que merecen por parte de todos, y especialmente de los medios de comunicación social, el máximo respeto hacia su integridad, su dignidad y su intimidad, sobre todo en cuanto atañe a la defensa de sus derechos y del acceso a los mismos que tienen o deberían tener.

Por todo ello, apelamos a la responsabilidad de Antena 3 TV como servicio público de información para reconsiderar la viabilidad de ese proyecto audiovisual, al tiempo que renovamos nuestra oferta de colaboración permanente con esa cadena y con todos los medios de comunicación para trabajar juntos en la sensibilización de la sociedad en la realidad de la exclusión social de que son víctimas las personas sin hogar. Invitamos también a todos los ciudadanos a seguir avanzando en la acogida y el máximo respeto hacia la maltrecha dignidad de los sin techo y a comprometerse a fondo en la defensa de sus derechos humanos.

Firman el manifiesto: ARRELS Fundació - FACIAM (Federación de Entidades y Centros para la Integración y Ayuda a Marginados) - Fundación Desenvolupament Comunitari - Fundación LESMES - Fundación RAIS - Associació RAUXA - CÁRITAS Española - EAPN Madrid (Red Europea de Lucha contra la Pobreza) - Associació ProHabitatge - PROVIVIENDA - Red ACOGE – Solidarios para el Desarrollo.

El tamaño no importa

Manolo Saco
Público


A veces cuesta creerlo, pero el Vaticano es un estado. Tiene apariencia democrática, pues el jefe de ese estado es elegido democráticamente por electores elegidos a dedo por el jefe del estado anterior (esta parte hay que leerla despacio, o te pierdes), que a su vez sólo hacen el paripé, porque en realidad no son libres de elegir a cualquiera, sino que es el Paráclito, el dios paloma que dejó embarazada a su propia madre para engendrarse a sí mismo, el que decide a quién hay que elegir como jefe.

Quizá aquí ya te hayas perdido, pero levanta ese ánimo y sígueme.

Se trata de un país minúsculo, con un ejército que, como mucho, podría matarte de risa; y sin embargo, las órdenes de su gobierno son cumplidas al pie de la letra por millones de seguidores de otros países soberanos que creen que el jefe del Vaticano es más jefe que los jefes autóctonos elegidos democráticamente, porque creen que es infalible. Tiene un poder muy similar al de Bin Laden: si te señala, estás perdido, y, al igual que éste, domina a sus seguidores desde la distancia con las armas del terror y conjuros mágicos en latín.

Casi todos sus habitantes son tan ancianos que, si lo suyo fuera un trabajo, hace tiempo que estarían jubilados. Ni siquiera tienen representación en el Parlamento Europeo porque es requisito imprescindible ser un país democrático para pertenecer a la Unión Europea.

Ni lo necesitan. Sus votos son administrados desde la distancia por los diputados del Partido Popular Europeo que trabajan para él de lacayos (le llaman lobby, en inglés) en la Eurocámara.
No tienen hijos, no se casan, pero viven obsesionados con los matrimonios entre homosexuales o el derecho de la mujer a abortar. Por ejemplo, ante la a resolución que prepara Europa para el mes de abril contra la discriminación por la orientación sexual y la identidad de género, el Vaticano ya ha ordenado por carta a sus parlamentarios de sacristía que voten en contra. So pena de condenación.

Cierto que se trata de un país minúsculo, pero es el ejemplo perfecto de que para joder el tamaño no importa.

Rebelion

Web Analytics