9 de julio de 2008

Los más primos de una Europa sin rumbo

Me gustaría recordar sucesos recientes que ponen de manifiesto que la Unión Europea se está construyendo (por nuestros europarlamentarios, nuestros jefes de estado y ministros en general) a espaldas y contra los ciudadanos y nos pone al servicio de las grandes capitales y compañías:

- El tratado de Lisboa que firmaron los jefes de estado y que tendrán que ratificar los parlamentos (no los ciudadanos, no vaya a ser que volvamos a decir que no)

- La jornada inhumana (pero real en algunos casos) de 65 horas.

- La directiva sobre inmigración (sobre la que hemos hablado en nuestra página)

El no irlandés casi no ha generado debate sobre el fondo, sólo sobre como ir hacia delante sin importar ni un poco, qué opinen los pocos ciudadanos europeos.

Y en medio de todo esto, en esta semana y casi de puntillas, el parlamento español (con mayoría de eso que llaman izquierda) ratifica por amplia mayoría el tratado de Lisboa. Los polacos, más prudentes, no lo han hecho hasta ver qué ocurre.

En definitiva, los ciudadanos vemos cómo nuestra clase política está al servicio de intereses económicos inhumanos, nos vuelve la espalda y crea leyes y tratados que son una autentica regresión al pasado.

Me gusta considerarme europeo, pero no de una Europa que roba al tercer mundo, criminaliza al que se busca la vida, exprime a sus trabajadores y legisla contra sus ciudadanos.

Me gustaría una Europa austera, que decrezca, que devuelva lo robado y que abra sus puertas a los que hemos empobrecido. Que sea un modelo de economía y sociedad humanas y no capitalistas.

8 de julio de 2008

Hambre: El G8 contrra los pobres de la tierra

Nunca se repite lo suficiente: los ingresos de las 500 personas más ricas de la Tierra son superiores a los de los 416 millones más pobres. La economía global produce cada año cerca de 9550 millones de dólares en bienes y servicios per cápita, 25 veces más de los 365 dólares anuales (un dólar por día) que definen la pobreza extrema en la que malviven más de 1000 millones de personas. O lo que es igual, más de 1000 millones de seres humanos subsisten a diario con un 4% de la riqueza global.

Así, por ejemplo, aunque las exportaciones en Latinoamérica se incrementaron de los 96000 millones de dólares en 1981 hasta los 752000 millones en 2007, el número de personas que siguen viviendo con menos de dos dólares al día en ese mismo área, se incrementó de los 136 millones en 1980 a 209 millones en 2005. Y sólo el 10% de la investigación mundial en salud (con un presupuesto cercano a los 60.000 millones de dólares) se destinó a enfermedades que afectan al 90% de la población mundial. Y queremos detener los datos porque, al final, acaban mareando y haciendo al lector desistir de continuar con la lectura.

Y todavía hay quienes dicen, ante estos datos, que ese sistema neoliberal es el mejor de los posibles. Y, como en otras ocasiones, para quienes así se pronuncian tenemos el mismo consejo-deseo: que se vayan a vivir, con sus hijos, a cualquiera de las zonas más deprimidas del planeta, y repitan allí que el capitalismo neoliberal funciona y que están muy satisfechos con él.

Frente a lo anterior, los líderes del G8, que ahora mismo acaban de empezar su "enésima, inservible e hipócrita cumbre", podrían acabar con la crisis alimentaria y el hambre en el mundo, si solamente aportaran 2 centavos por cada dólar americano invertido en financiar al sector de la banca. Pero, en lugar de eso, lo que han hecho ha sido gastar un trillón de dólares (para los sajones un trillón es lo que para nosotros un billón: ellos pasán del millón al billón y de ahí al trillón, nosotros pasanmos del millón a mil millones y de ahí al billón) en seis meses para sacar a sus bancos del atolladero de la actual crisis financiera. Eso evidencia que tienen, si quieren, capacidad sobrada para resolver con eficacia el problema del hambre. El problema es que no quieren.

Quizá por ello hayan elegido esta fecha para su fechoría de la cumbre: para amortiguar la presencia de la contestación social, que, como aquellos jóvenes del Mayo del 68 francés durante los fines de semana, ahora está de vacaciones. Por no hablar del gasto que supone cada celebración de estas cumbres infames y cínicas que, me da a mí, daría de comer a bastantes pobres durante bastante tiempo.

Y hablando de vacaciones, feliz verano a todos.

5 de julio de 2008

Colombia: rescate y perspectivas

Editorial del 3 de julio
La Jornada

Tras seis años de cautiverio, la política franco-colombiana Ingrid Betancourt fue liberada ayer junto con otras 14 personas –tres contratistas estadunidenses del Pentágono, siete miembros del ejército y cuatro de la policía colombiana– en un operativo militar que, según las autoridades del país andino, se logró gracias a una infiltración en el seno de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y que, a decir de la propia Betancourt, “fue absolutamente impecable, (en el que) no hubo violencia, no se disparó ni un solo tiro”. En América Latina la noticia ha sido recibida con alivio por gobernantes de diversas posturas ideológicas, y ha sido festejada por los presidentes de Francia y Estados Unidos.

Ciertamente, la liberación con vida de estos 15 rehenes pone punto final a otras tantas historias de sufrimiento personal injustificado, como muchísimas otras que han tenido lugar en el contexto del añejo conflicto armado que se vive en Colombia, en el que la constante han sido las agresiones a civiles inocentes por parte de todos los bandos que lo componen. Es necesario reiterar que, provenga de donde provenga, el secuestro de civiles como forma de lucha, el tratarlos como “prisioneros de guerra” y su empleo como moneda de cambio son prácticas inadmisibles e injustificables que constituyen, además de un delito, un grave atropello a la dignidad humana.

Por lo demás, el episodio es un síntoma claro de debilidad organizativa, militar, logística, política y hasta moral de la guerrilla más antigua del continente. Tal proceso se percibía ya con los duros golpes a la estructura organizativa de las FARC, tras la caída de dos de sus dirigentes, Raúl Reyes e Iván Ríos, a manos del Ejército colombiano, y la muerte de su líder histórico, Manuel Marulanda, Tirofijo, ocurrida en marzo de este año. Además, la facilidad con la que el gobierno colombiano llevó a cabo la infiltración y el proceso de concentración de los rehenes en un solo punto es indicativa de la desarticulación y descoordinación en las filas de las FARC, para las cuales la política franco-colombiana y los asesores militares estadunidenses poseían un valor de cambio inestimable; todo ello, según la versión oficial, pues durante el día de ayer la organización insurgente no fue capaz de confirmarla o desmentirla, lo que constituye un indicio adicional de pérdida de control.

La descomposición que a todas luces experimenta el grupo guerrillero tendría que llevar a los remanentes de su dirigencia –y, por extensión, a las de otros grupos político-militares del continente– a replantearse métodos de lucha que a la postre suelen degenerar en mayores sufrimientos para los civiles y en procesos de degradación de la violencia política hacia prácticas meramente delictivas. En lo inmediato, la contundente victoria propagandística conseguida por el gobierno de Álvaro Uribe reduce casi a cero el margen de acción política que pudiera quedar a las FARC.

Pero, pese al optimismo internacional que provocó el suceso, éste no necesariamente se traducirá en una derrota terminante y automática para las FARC ni en una consolidación de las perspectivas de paz en Colombia. Para ello sería necesario atacar las causas originarias de la violencia –la miseria, la marginación y las desigualdades de siempre–, que se mantienen irresueltas. Por lo demás, los actores integrantes de los varios frentes que configuran la violencia en Colombia –guerrilla, ejército, grupos paramilitares y expresiones variadas de delincuencia común– siguen presentes, por más que la organización insurgente más antigua de América se encuentre en una circunstancia de aguda vulnerabilidad y, a lo que puede verse, de declive acelerado.

Visto en Rebelión.

Portátiles en la Universidad de Sevilla

La Universidad de Sevilla va a regalar un ordenador portátil a todos los alumnos que, properimera vez, se matriculen el curso que viene. En realidad no va a regalar, los va a prestar a cambio de una fianza de 100€, que les será devuelta si a los cuatro años devuelven el ordenador.

Nuestros malpensados lectores creeran que esta es una maniobra comercial para atraer nuevos clientes a la Universidad. Nada más lejos de la realidad...

La verdad es que esta medida permitirá cerrar paulatinamente las 130 aulas de informática de la Universidad de Sevilla, lo cual, a largo plazo, supondrá un importante ahorro para las arcas universitarias.

Es decir, la Universidad de Sevilla va a despedir/reubicar paulatinamente al personal informático que trabaja en el mantenimiento de las aulas. Por otro lado, los profesores se irán encargando paulatinamente del trabajo que dejan de hacer los informáticos, pues serán ellos los encargados de que cada alumno tenga en su portátil instalado y en buen funcionamiento todo el software necesario para la docencia y las prácticas.

¿Alguien duda de las itenciones neoliberales de la futura reforma universitaria a la boloñesa?

4 de julio de 2008

Inmigración

Tengo una amiga extranjera que vive en España desde hace mucho tiempo, antes incluso de que en nuestro país empezáramos a hablar de inmigración. Conoció a un Español, se casó, vive desde entonces en España y tuvieron hijos.

Mi amiga no nació extranjera, pues nació en su país. Parece un chiste fácil y evidente, pero la broma pierde toda la gracia si sabemos que en Italia, ese país de la Unión Europea, los gitanos rumanos nacidos allí no tienen derecho a la nacionalidad italiana. Así que hay gente que nace extranjera, incluso en Santa Europa Social.

Mi amiga tiene una madre, abuela de españoles, que viene regularmente a España. Su madre no vive precisamente en la abundancia, así que viene con lo puesto, sabiendo que aquí su familia corre con los gastos. Este año, para conseguir el visado de estancia en España por un mes le han pedido que viaje con mucho dinero, casi el salario de un año en su país. Le han dicho que debe acreditar "una cantidad que represente en euros el 10% del salario mínimo interprofesional (SMI) bruto o su equivalente legal en moneda extranjera multiplicada por el número de días que pretendan permanecer en España". Es decir, si esta mujer va a pasar un mes en casa de su hija y el SMI está en 600€, debe acreditar 30x60=1.800€. Es absolutamente imposible que ella lo acredite, así que ahí están dándole vueltas al asunto para ver cómo pueden obtener el visado.

Por otro lado, leo en la prensa que nuestra acogedora España le ha negado el visado a unos deportistas (judokas) ecuatorianos que venían a una competición en Llobregat. Concretamente a tres deportistas (ecuatorianos) al entrenador y al médico (cubanos).

Así que ya ven, y perdónenme la expresión, nos hemos convertido en un país bastante hijoputa con los turistas de países pobres.

Mientras tanto, el progresista Zapatero nos llama ignorantes supinos o demagogos irresponsables a los que criticamos la directiva de la vergüenza, que permite detener por 18 meses a quienes no han cometido ningún delito.

Rebelion

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