22 de mayo de 2011

Compañero, amigo, ¡Toma la Plaza!

Queridos amigos:



Acabo de llegar de Las Setas, donde continúan los acampados, luchando y trabajando muy seriamente por ese sueño llamado DEMOCRACIA REAL. Ése es el nombre, y como es “real”, y no meramente “formal”, pues es una democracia con contenidos: libertad de verdad, igualdad de oportunidades, justicia económica, banca controlada por el Estado (y no al revés, controladora del Estado), derecho a una sanidad, educación públicos…y un largo etc. Pero, sobre todo, se pide que el pueblo, además de voto (un segundo de opinión cada cuatro años) tenga también voz. A mí me ha recordado aquello que se decía en los ambientes militantes obreros: que la revolución empezó cuando los trabajadores dijeron aquello de “ahora, además de comer, queremos también cenar”.


¡Vaya con los jodidos obreros, que sólo saben pedir! Pues algo así es lo que nos dice el sistema neoliberal (mantenido en España por PP y PSOE fundamentalmente). ¡Vaya con el jodido pueblo: le damos la oportunidad de que elijan quién quieren que les manden y dirijan sus vidas durante cuatro años, y los insolentes pretenden también opinar sobre todo aquello que les afecta”.



En Las Setas de Sevilla, donde está acampado el movimiento 15M (ahora autollamado “Toma la Plaza”) había asambleas populares donde la gente, de pie, alzaba la mano y un monitor le daba un megáfono y cada uno podía decir y expresar lo que libremente quisiera. Para los más tímidos (que no gustan de hablar ante mucho público), o bien, que quisieran que sus propuestas quedasen por escrito, hay unas urnas al efecto, donde cada quien puede depositar sus propuestas, que serán leídas y votadas TODAS en las siguientes asambleas, y twiteadas cada 20 o 30 minutos. Esto sí es democracia real.



En las paredes hay carteles escritos dejados, algunos por la organización, y la mayoría por el pueblo. Vd puede ir y pegar su propio cartel con su propio pensamiento. La gente se llama “compañero/a”, como en los viejos tiempos. La organización ha puesto muchos carteles repetidos que dicen: “Por favor, en bien de la causa y de la imagen de la acampada SE RUEGA no alcohol (ni otras sustancias); se ruega nos ayuden a mantener esto limpio; y por la noche, a partir de cierta hora, se ruega silencio para no molestar a los vecinos que viven aquí”. No, no da mucha pinta de violentos y gamberros, ¿verdad? Entonces, ¿por qué la prensa de la derecha cuenta otras cosas? ¿Por qué El País, y otros medios de Prisa han ocultado las convocatorias de este movimiento social?



Está hablando un señor por el megáfono y, al acabar, alguien de la organización toma el aparato, pide disculpas por interrumpir, pero explica que acaban de recibir CIEN PIEZAS DE PAN de un anónimo, como apoyo a la causa, y quieren darles públicamente las gracias y pedir para él un sonoro aplauso. En el suelo se amontonan garrafas de agua que la gente va dejando para que los compañeros acampados puedan beber.



Los carteles son de todo tipo. Alguno me hizo reír, como uno de decía: “La democracia no existe, son los padres”. Y otro, con una frase de Emily Dickinson, me emocionó: “Ignoramos nuestra verdadera altura hasta que nos ponemos en pie”. Dos días antes, el jueves tarde-noche en la manifestación de miles de personas en este mismo sitio, la gente cantó montones de cantos contra ZP, el PSOE, el PP. Algo así como “ZP, te va a votar tu p… madre” y demás. Pero, ¿no dice la derecha y su prensa que esto lo ha organizado Rubalcaba? Mienten, mienten y siguen mintiendo, que es lo que saben hacer, a la voz de su amo.



Algunos estamos recuperando la esperanza. Leíamos e Noemí Klein (por ejemplo, en “No Logo”) y nos preguntábamos qué hacía falta, con una crisis como ésta, para que resucitara el viejo movimiento social y popular RLC (Recupera La Calle). Pues ha resucitado. Y nosotros damos fe y testimonio de ello. Quien quiera comprobar cómo la prensa miente, que se acerque por la plaza sevillana “Plaza Mayor”, popularmente conocida como Las Setas. Allí escuchará, como he escuchado yo hoy: “Somos un movimiento anónimo, ciudadano, espontáneo y apartidista; no hay ningún partido detrás; no pedimos el voto para ningún partido”.



Si vas, te dejan el megáfono; te dejan papel y boli para que escribas lo que apetezcas, puedes firmar las denuncias y reivindicaciones, y puedes comprobar que allí hay gente de todas las edades y estilos, y, posiblemente, de todos los partidos (o casi todos). Se alzan contra la banca y contra este sistema, cuelgan carteles que rezan: “Si no votamos a los banqueros, ¿por qué nos gobiernan?”. Son diferentes y heterogéneos, pero todos tienen (tenemos) algo en común: “Estamos indignados contra este sistema hecho y mantenido para unos cuantos ricos, y a costa, y en contra del pueblo”.



Vuestro amigo Zorba, el amigo de Osho, irá a apoyarlos y abrazarlos cuantas veces pueda, y a llevarles, junto con el ánimo solidario, algo de comida o bebida. Es hora de soñar, amigos; es hora de volver a cantar, como hacíamos hace una década “Otro mundo es posible”. “Aquí huele a Islandia”, decía un cartel. No sé si ya es así o aún hay que esperar. Pero sí sé que a mí me huele a pueblo solidario, a mí me huele a esperanza.

2 comentarios:

Kaesar dijo...

Ánimo hermano, si te conociera en persona te daría un abrazo en nuestras, más que queridas a partir de ahora, setas. Nos vemos allí. Un saludo

Zorba, el amigo de Osho dijo...

Un fuerte abrazo, Kaesar, en esta funesta hora enla que comprobamos que todo vuelve hacia atrás, hacia una nueva vuekta de tuerca al neoliberalismo.
Saludos libertarios.

Rebelion

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